7 de enero de 2010

The Assignation, de Joyce Carol Oates


En una entrevista para Paris Review, Joyce Carol Oates zanjó el debate sobre su productividad con una observación de sentido común: al final, lo que cuenta de un autor son sus libros más potentes. Y así era hasta que, en el siglo XX, el cliché del escritor serio se adornó con nuevos rasgos: empezó a ser de buen tono que el autor no escribiera porque la autoconciencia, ¡ay!, lo paralizaba.


Pero Joyce Carol Oates no pierde tiempo en calcular si dos (o tres, o cuatro, o cinco) libros al año son suficientes o demasiados. Ella está trabajando.


The Assignation es una recopilación de cuarenta y cuatro historias muy breves escritas a mediados de los ochenta y publicadas como volumen en 1988. Como casi toda la prosa de JCO, se lee intensamente, sin respiro. Y es días después, tras la decantación, cuando llega el momento de decidir qué salvamos y qué desechamos.

Yo me quedo con The Bystander (o las consecuencias de un robo a mano armada en un personaje secundario), Heartland (o cómo narrar una visita a la familia en clave de pesadilla) y Tick (o qué pasa cuando una mujer despechada se encuentra una garrapata en la cabeza). En los tres relatos hay cabida para un cierto desarrollo narrativo -es decir, acción en el tiempo-, lo que evita que incurran en el principal rasgo/defecto de la "microficción": que falte es espacio para que los recursos (la elipsis, el tono, el ingenio...) sirvan a un objetivo más relevante que llamar la atención sobre sí mismos.


Si comparamos The Assignation con otras colecciones de relatos como I am no one you know o Faithless, éste es un libro menor. Faltan, tal vez, el humor oscuro y la imaginación macabra donde JCO brilla, en tanto que escritora de tradición gótica, como nadie.


1 comentario:

Demeter dijo...

Y qué entendía por "contundentes"?